
Mito: "Los dientes no se pueden blanquear".
Realidad: Actualmente el blanqueamiento de dientes es más que una realidad. Más del 80% de los pacientes que acuden a la consulta odontológica se realizan algún tratamiento para blanquear sus dientes.
Mito: "Los dientes obscuros no afectan la apariencia de la sonrisa".
Realidad: Más del 70% de las personas ven afectada su autoestima a causa de una sonrisa desagradable, provocada por dientes obscuros y/o manchados.
Mito: "La limpieza dental profesional puede blanquear los dientes".
Realidad: La limpieza dental profesional puede remover algunas de las manchas de la superficie de los dientes, pero no blanquea la estructura de los mismos.
Mito: "Los tratamientos para blanquear los dientes son poco seguros".
Realidad: Los tratamientos para blanquear los dientes son completamente seguros siempre y cuando sean realizados bajo la supervisón de un especialista calificado y se utilicen productos de calidad.
Mito: "El blanqueamiento dental hace que los dientes luzcan artificiales".
Realidad: Los tratamientos para blanquear únicamente aclaran la estructura de los dientes conservando sus características naturales, por lo que no se van a ver "blancos" como tal, situación que daría un aspecto poco natural y hasta cierto punto artificial. Lo que se logra mediante los tratamientos de blanqueamiento dental es una notable disminución del tono de los dientes, mejorando su apariencia física y haciéndolos lucir más atractivos.
Mito: "Las pastas y enjuagues que venden en los supermercados funcionan para blanquear los dientes".
Realidad: Los productos que están a disposición del público general por lo regular tienen resultados muy poco visibles y de corta duración. Únicamente los blanqueamientos profesionales certificados que son dispensados por el dentista tienen resultados muy favorables y de largo tiempo de duración.